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Sobre hidrógeno, eléctricos y el futuro de las renovables. #openenergy

Resulta llamativo, y a veces inquietante, el futuro que hemos depositado en las energías renovables en los últimos años y en la educación social de cara al consumo responsable y en cierta medida al decrecimiento. Europa ha querido virar decididamente hacia un porvenir basado en las renovables, a diferencia de lo que otros países, la mayoría ellos son los denominados emergentes, y a veces grandes potencias como China, donde aún se prima muchísimo más la subvención hacia las energías fósiles frente a las de emisión cero. Aún viendo la claridad europea ante la decisión tomada, la doble velocidad con que se desarrollan las cosas en el viejo continente, se puede transportar al mundo de la energía igualmente.

Si tuviéramos que elegir un país donde la investigación sobre energía tiene una presencia innegable, hablaríamos sin dudar de Alemania; y además lo podríamos hacer tanto en los sectores públicos como privados. A pesar de la dependencia energética del país germano sobre la energía importada de otros países y su inversión años atrás en renovables, tres semanas atrás cuando toda Europa bajo cero necesitó de grandes cantidades de energía para abastecerse contra el frío, Alemania vendió energía verde a Francia a un precio desorbitado; por primera vez las renovables se convertían en negocio ganador frente a las basadas en residuos fósiles. Pero la mentalidad y metas de su gobierno no queda ahí, cuando poco después anunciaba su inversión por cientos de millones de euros en Latino América para la instalación de campos eólicos e investigación en renovables. El sector privado germano con la automoción a la cabeza, no se queda atrás. Sus políticas están basadas en el ahorro independientemente del combustible, con el añadido de la esperanza de un cambio de modelo que reforzaría la idea de que “la energía más limpia, es aquella que no se consume”.

Otro país con una visión sobre energía muy peculiar es Holanda. La mentalidad ahorradora de sus ciudadanos y su cultura del reciclaje y la reutilización, les hace capaces de llevar a cabo proyectos donde el máximo exponente es el aprovechamiento de todos y cada uno de los recursos y elementos ya fabricados. Así en el puerto de Rotterdam, la empresa de refinería de ExxonMobil, se encuentra en proceso de reutilización de todas sus instalaciones de gas y petróleo actuales para reconvertirlas, con la idea final de crear la primera planta de hidrógeno del Europort, y posteriormente llevar a cabo al integración de esta planta de hidrógeno con la extensa red de tuberías de todo el país. Una idea bastante inteligente pues lo que pretende es crear una extensión en forma de racimo de las instalaciones de hidrógeno desde el puerto a la ciudad, y posteriormente a todo el Randstad.

Sin embargo, si miramos las políticas energéticas llevadas a cabo en España, tendríamos motivos para no estar contentos con las decisiones llevadas a cabo en los últimos años. A pesar que el Centro Nacional del Hidrógeno tiene actualmente un equipo de más de 35 investigadores, que serán los encargados de conseguir aportar alguna luz a un proyecto con el que se busca reducir notablemente el precio de la producción del hidrógeno, las políticas siguen estando encauzadas a la subvención parcial con medidas disuasorias que a la investigación en sí y a los proyectos a muy largo plazo. Casos como las deducciones del coste del peaje en Cataluña por conducir coches ecológicos o por la compra de un vehículo, ostentan una repercusión escasa o muy corta en el tiempo. A pesar de la insistencia del CNH en la investigación sobre el hidrógeno y su defensa de las nuevas fuentes de energía ante aquellos que opinan que es la continuación de un modelo poco sostenible económicamente en el tiempo, se puede ver como grandes empresas en EEUU tienen mucho más claro cuál es el camino a seguir.

Podríamos hablar de cuatro empresas que, bajo un mismo perfil tecnológico, tienen muy claro sus políticas de sostenibilidad. Facebook ha cambiado todo sus sistema energético en sus oficinas en Palo Alto después de las críticas vertidas desde GreenPeace. Apple por otro lado, confirma las baterías de larga duración de hidrógeno para sus futuros iPad e iPhone, queriéndose anticipar al internet de las cosas. Google ya anunció en 2011 su proyecto de inversión en un barrio de EEUU para llevar la energía como la comunicación bajo el techo de todos los hogares. Y por último, IBM desde su departamento de I+D, anuncian las revolucionarias baterías de aire – litio, que podrían alargar la duración o autonomía de los coches eléctricos casi diez veces más de lo que actualmente son. Este perfil investigador contrasta mucho con lo que ocurre en España donde las energías renovables, que se habían convertido en un elemento de gran interés para inversores, la falta de inventivos ha hecho perder posiciones a nuestro país y las consecuencias que vamos a notar tanto en nuestro bolsillo como calidad de vida en los próximos años van a ser inevitables.

¿Pero donde realmente creemos que está el futuro que permita desbloquear esta situación? Sólo la generación distribuida de la energía, es decir, hacer que la energía funcione como la información en la era de internet, podrá desbloquear la situación actual de las renovables, sobre todo en cuestiones de movilidad, dado que la transmisión exponencial de la energía posibilitaría un nuevo modelo de distribución que las haría rentables pero a la vez compartidas y más sociales. Si en Reino Unido la tecnología V2G (Vehicle to grid) se puso a prueba durante 2010 y 201 para ver las repercusiones que podrían tener hacer circular los coches como baterías para la ciudad, en Alemania la empresa Audi desarrolla lugares de recarga automáticas sin cables similares a las de las baterías de los móviles. Este tipo de avances hacen que empresas como Opel se comprometan a tener coches de hidrógeno para 2016, o bien Mercedes con su política de bajo consumo, afirmar que están en la construcción de coches con fibras de carbono y baterías de nanotubos de carbono, o casos como el del Peugeot iOn, enfocados para el uso en la ciudad donde se fomenta el alquiler del vehículo frente a la compra. Por otro lado en EEUU, barajan la posibilidad de un nuevo híbrido (sin ser un coche eléctrico encubierto), llamado Hydricity, que será una combinación de electricidad e hidrógeno, como paso intermedio a los coches de pilas de combustible para un futuro más alejado. Los costes serían más asequibles y el proyecto gozaría de más realismo y credibilidad en momentos como los que vivimos ahora.

En definitiva, vemos con el paso del tiempo como la energía y la comunicación empiezan a compartir medios y fines pero aún de manera muy tímida, como si no quisieran mostrar todo el potencial que tienen trabajando sinérgicamente en donde, a buen seguro, la repercusión en lo social y lo urbano no se hará esperar por muchos años.

Nuevos avances en la obtención de hidrógeno (y II)

Sin olvidar la automoción pero yendo al problema de las ciudades que será el más importante a solventar en los próximos años, las investigaciones de la Universidad Politécnica de Cataluña y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, son las noticias que realmente ayudan a pensar que el futuro puede ser más prometedor de lo imaginado. Sus descubrimiento sobre la obtención de hidrógeno a partir de Etanol, han circulado por la red y por medios de comunicación de todo el país como reconocimiento a un gran esfuerzo. Su valía no sólo radica en la economización de la obtención del hidrógeno, sino que supone un salto cuantioso en la eficiencia del proceso de tal modo que la viabilidad del etanol como catalizador de hidrógeno, abre nuevas vías de investigación que posiblemente encuentren la luz en mercados hasta ahora desconocidos.

En este sentido, y volviendo a la compañía E-On, sus planes para producción de electricidad a partir de la energía eólica hacen que investigaciones como la anteriormente mencionada, cobren más importancia si cabe dado que de esta manera, en un futuro el dimensionamiento y comportamiento de la red puede cambiar bruscamente dado que de este modo, toda aquella energía producida como excedente podrá ser almacenada para volcarla a la red posteriormente. Pensamos que el abaratamiento debería ser la consecuencia inmediata de dichos avances pero es algo que habrá que esperar para ver si realmente se deja notar en el bolsillo del consumidor. Por otra parte, todos estos avances van en la línea de todas las experiencias que se están llevando a cabo en Reino Unido sobre tecnología V2G o lo que es lo mismo, “coches como baterías para la ciudad”.

Digamos que todos estos pasos son más que necesarios para el desarrollo real del término de moda, las Smart Grids, que no serán otra cosa que un estado intermedio entre el estado actual del modelo energético y la generación distribuida que nos espera para las próximas décadas. En esta línea no nos deja de sorprender que, firmas como Apple anunciara hace semanas que estaban investigando sobre la posibilidad de dotar al próximo iPhone5 de una batería de hidrógeno que aumentaría la capacidad de su autonomía y serviría como experimento para introducir el mundo de los SmartPhones dentro de lo que se ha denominado el internet de las cosas. Se enmarca dentro de esta línea de investigación, y volviendo a la automoción, el modelo que Honda prepara dentro de la tecnología V2G, el Honda Jazz EV, un coche capaz de cargar en tres horas gracias a sus baterías de células de hidrógeno y que le aporta una autonomía de casi 200 km.

A pesar de todos estos avances, siempre habrá que tener en cuenta factores de la globalización y la crisis actual como obstáculos para el desarrollo de toda esta tecnología. Si en el anterior post se han comentado los avances en la industria del coche, hay que tener en cuenta que China encabeza la producción de coches eléctricos hasta el punto de poder encontrar más de 300 modelos diferentes y con subvenciones, aunque muy bajas, pero que cubrirían muchos segmentos y diferentes tipologías de mecánicas y habitáculos. Esta situación en el país oriental, hacen que tomen más sentidos alianzas como las que se están estableciendo entre Renault – Nissan, o la más reciente entre Iberdrola y Mitsubishi, para poder llegar a tener un mínimo de cuota en un mercado que se espera bastante activo para la próxima década.

Aún así, siempre habría que tener en cuenta la relación entre el PIB, las renovables y el estado del bienestar que, aunque se les supone que marchan en paralelo, en bastantes ocasiones presentan un comportamiento bastante alejado, al igual que ocurre entre los movimientos bursátiles y la calidad de vida de los ciudadanos. Quizás es aquí donde cabría hablar sobre lo que está aconteciendo estos días en La cumbre del clima en Durban, la cual está siendo como se esperaba; una cumbre casi sin acuerdos en unas fechas en donde el Protocolo de Kioto expira. Algunos países culpan a la crisis, otros es simple desidia, otros ni asisten,….y así se hace casi imposible la revalidación del anterior tratado que arrastra una gran cantidad de despropósitos desde la Cumbre de Copenhague. Esta semana en Durban, sólo Europa parece dispuesta a dar un paso adelante mientras EEUU calla junto a Canadá y Japón, que no están a favor de la revalidación de sus compromisos. Curiosamente es Polonia, el país que más contamina de Europa por habitante, el que encabeza la labor europea de encontrar soluciones a las emisiones de CO2.

En definitiva, algo se mueve en todo este mundo de la energía donde cada vez viene siendo más visible que “detrás de la energía está todo” y que es más que nunca necesario replantear el modelo actual de recursos, energía y consumo.

Fuentes: europapress.es, motordehidrogeno.net, eluniversal.com.mx, motorpasionfuturo.com

Nuevos avances en la obtención de hidrógeno (I)

El lento pero firme ritmo en los avances sobre el hidrógeno y las tecnologías de las pilas de combustible, posibilita hacer un compendio de lo ocurrido en los últimos meses con una perspectiva mucho más clara y un enfoque bastante más realista y ceñido en el tiempo. Observando lo sucedido, es justo que se haga un gran hincapié en la automoción por varias razones:

  1. La movilidad es una de los campos del urbanismo que más cuestiones suscita y casi con total probabilidad, sea el elemento que decline en éxito o fracaso del modelo futuro de las ciudades.
  2. Es la automoción el sector que más está avanzando en este aspecto, muy por encima de la construcción, posiblemente también más afectado por la crisis internacional que el primero.
  3.  La generación distribuida de la energía requiere dos cosas fundamentales; almacenamiento y transporte; y dadas las características del hidrógeno, casi con total probabilidad los vehículos privados serán a la energía, lo que hoy son los Smartphones a internet. O al menos en los primeros estados de consolidación de un nuevo régimen energético. El internet de las cosas queda aún muy lejos para las pilas de combustible.

Quizás una de las preguntas más recurrentes que se suelen hacer al respecto es sobre el fracaso absoluto que por ahora están suponiendo los coches eléctricos. Se podrían analizar las políticas nacionales al respecto y sobre todo, la coordinación con los otros países europeos, en especial con Alemania como motor de dicha industria y del futuro de la UE. Si miramos el caso de España, las previsiones no suponen una alentadora noticia pues, tal y como se ha anunciado estos días en la II Convención ADEA, que se celebraba estos días en Aragón, en dicha comunidad sólo se habían vendido a lo largo de 2011, la triste cifra de 16 unidades de coches eléctricos. Una de las grandes preguntas que han flotado es, ¿Qué pasó con el famoso Plan Movele?

A estas cifras tendríamos que añadir que la asociación de empresarios de las energías renovables, esperaban crear más de siete mil puestos de trabajos en los próximos años, con una actividad ligada fundamentalmente a la industria de la automoción y la generación distribuida de la energía. Aunque de todos es conocida las políticas renovables emprendidas por el anterior gobierno del país, se desconoce qué políticas se llevarán a cabo después de los resultados del 20N. Si es cierto que el Plan Nacional de Energías Renovables recientemente aprobado no esconde su intención, pero quizás puede quedar un poco como una simple intención de lo que realmente se necesita. Por hacer una comparación con Alemania, dado que desde Europa se está demandando una creciente aportación a la investigación y elaboración de vehículos de hidrógeno, el gobierno germano prepara un plan con subvenciones al sector automovilístico para la construcción de 50 hidrogeneras hasta 2013, colocadas principalmente junto a las grandes ciudades, con el objetivo de poder hacer posible cruzar el país única y exclusivamente con combustible de hidrógeno.

En este sentido la compañía E-On, lejos de quedarse al margen de estas iniciativas estatales y viendo que compañías como Honda, Toyota o KIA andan a favor de desarrollar estas tecnologías con sus modelos actuales de hidrógeno y los nuevos que están por venir, deduce de sus estudios que la automoción de hidrógeno es el futuro dada la naturaleza de los desplazamientos en las grandes ciudades y las compaginación con los desplazamientos públicos entre núcleos urbanos. Eso supondría una optimización de recursos y un menor gasto de fuentes que, paulatinamente se irán haciendo renovables. Esta vía seguida por Alemania tiene su continuación con otras estrategias seguidas por ejemplo por Noruega donde recientemente, se ha inaugurado en Oslo su tercera hidrogenera (o hidrolinera) con capacidad para 17 vehículos que se servirán de la hidrólisis para alimentar a vehículos como Hyundai ix35 FCEV o el Honda FCX Clarity.

El primero de ellos por ejemplo, es capaz de obtener una autonomía de 525 kilómetros repostando sólo 3 minutos para una recarga completa. Este tipo de vehículos hacen más realistas los planes germanos de expansión de sus infraestructuras. El segundo modelo, más precursor y el ejemplo a seguir por casi todos los fabricantes, puede conseguir una autonomía de hasta 460 km, una cifra imposible de ver en los vehículos eléctricos actuales, que rarísima vez superan los 300 km. Quizás este último modelo nos ha dejado el mejor momento al respecto durante todo 2011 con su presentación en Junio y las grandes promesas que con él lleva. A pesar de todo, y para ser más realistas, su problema sigue siendo obviamente el precio de la extracción del hidrógeno, demasiado caro, y la “peligrosidad” del depósito de presurización del hidrógeno. Pero habría que reconocer que estamos al principio de esta nueva historia que queda por escribir, y habría así que recordar que los principios del coche actual, no llegaron a ser algo realmente creíble hasta la producción en serie del Ford T. Hubo que unir abaratamiento de la extracción del petróleo y una cadena de montaje en serie para hacerlos realidad en nuestras ciudades.

Como afirmó el consejero de Economía y Empleo del Gobierno de Aragón, Francisco Bono durante la II Convención ADEA, “la tecnología del hidrógeno se implantará antes de lo que pensamos, que tiene un futuro muy prometedor y que todo dependerán del desarrollo de las industrias de automoción y las iniciativas estatales para la implantación de infraestructuras”.

Fuentes: europapress.es, motordehidrogeno.net, eluniversal.com.mx, motorpasionfuturo.com

Protocolos de manejo de operabilidad de las Smart Grids. Hacia el “internet de la energía”

 

Se están realizando esfuerzos para crear uan gran Smart Grid añadiendo inteligencia a la infraestructura eléctrica actual. De acuerdo con cálculos del Departamento de Energía de EE.UU. (DOE), la red eléctrica se compone de 10.000 unidades de generación con una capacidad de generación en exceso de 1 millón de MW y más de 300.000 kilómetros de líneas de transmisión. Con una población que cada vez tiene mayor conciencia ambiental y una creciente demanda de energía, esta infraestructura debe ser renovada.

Actualizaciones: el Futuro de la Energía

La palabra clave es renovación. Con 100 años de inversión, las empresas de servicios y los proveedores de tecnología volverán a utilizar la infraestructura existente tanto como les sea posible. El costo estimado de la completa actualización de la red se valora en billones de euros pero podría ser más caro aún si la actualización requiriese del reemplazo de las actuales plantas de generación y distribución. Además, los consumidores no querrán derribar edificios y casas por el hecho de adquirir las ventajas de la red inteligente. Y precisamente porque es poco práctico empezar desde el principio para unificar los elementos de este ecosistema de información, será mucho más fácil adaptar los sistemas ya existentes para proporcionar la información más inteligente. El primer paso en la creación de la Smart Grid fue la inversión en una infraestructura de medición avanzada (IMA). Un IMA contiene un medidor inteligente que permite casi en tiempo real, la comunicación de dos tipos de datos importantes para el distribuidor, los cuales le permitirá a las empresas de servicios supervisar la calidad del servicio y el consumo de energía en intervalos de una hora, y de esta manera adquirir la información necesaria para reparar incidencias y emitir una facturación basada en el consumo. Y no olvidemos que esta tecnología también permite a los consumidores determinar el precio de la energía en cualquier momento. Antes de los medidores inteligentes, las lecturas se realizaron de forma manual y a los consumidores se les cobraba una tarifa fija independientemente del momento en que se consumía la energía. Por consecuencia, las opiniones por parte de los consumidores acerca de los medidores inteligentes probablemente dependerán de cuándo y cuánta energía utilicen.

Sin embargo, los medidores inteligentes son más que máquinas de facturación para los consumidores, ya que un IMA también tiene la capacidad de informar sobre los cortes de energía y calidad del servicio. Por esta razón, este intercambio de información entre las empresas de servicios y los consumidores no es posible sin protocolos que definan la estructura y la transferencia de información entre las entidades. Para entendernos fácilmente, lo mismo que hoy en día ocurre con los correos electrónicos. Al principio, estos protocolos eran propiedad y obligación de las empresas de servicios, los cuales tenía como finalidad estandarizar una marca para el equipo de instalación utilizado desde el sistema central hasta el punto de consumo final. Hoy con el despliegue de la Smart Grid se ha puesto en marcha el cambio que se necesita para utilizar protocolos abiertos que proporcionen interoperabilidad entre diferentes fabricantes. La suite del protocolo de Internet (que se compone de los protocolos utilizados en Internet) es globalmente aceptada y será la base para las comunicaciones. Esto permite a los proveedores seleccionar e incorporar componentes estandarizados (por ejemplo, Ethernet o Wi-Fi). Estos componentes pueden ser conectados a una infraestructura ya existente, y de esta manera crear un ecosistema de redes inteligentes. Para completar la infraestructura de la interoperabilidad, los sistemas y dispositivos deberán indicar su nivel de aplicación y los requisitos en la parte superior de sus componentes, especificando los datos y la estructura correspondiente al intercambio de información. La práctica de crear requisitos de protocolo a nivel de aplicaciones no es nueva en la automatización de edificios.

En la industria de la energía también tiene protocolos que se utilizan para la interoperabilidad. En Norte América, el Distributed Network Protocol 3 (DNP3) distribuido en red, se utiliza con frecuencia en la automatización de procesos para las empresas eléctricas. El DNP3 se fabrica basado en los protocolos de Internet y soportes de comunicaciones bidireccional para los centros de control, las unidades terminales remotas (RTU) y los dispositivos electrónicos inteligentes (IEDs). El cometido del DNP3 es definir el modelo de seguridad para la autenticación y el cifrado adecuado de mensajes entre los puntos finales. En Europa, el protocolo IEC 61850 ha sido adoptado y tiene una funcionalidad y características similares al DNP3. Aunque hay otros protocolos de sistemas eléctricos, estas dos tecnologías están bien establecidas y serán consideradas en la integración estructural de la futura Smart Grid.

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El Internet de las cosas. Privacidad y gestión económica de las Smart Grids.

En el mundo del eco tecnología y en el de las empresas de servicios, lo llaman: “Smart Grid” y “tecnología energéticamente eficiente”. Pero en un ámbito tecnológico más amplio, se le denomina “El Internet de las Cosas”, o esencialmente: “cuando todos los dispositivos pueden comunicarse entre sí”. Vamos a unir estas dos ideas, porque creo que al llamarlo “Internet de las Cosas” empieza a jugar un papel crucial en el hecho de hacer más eficientes a los sistemas y al consumo de recursos.

Los dispositivos inteligentes en los edificios

Vamos a profundizar en los dispositivos utilizados para iluminar, calentar y enfriar los edificios, y la eficiencia con la que pueden funcionar cuando estos dispositivos están conectados en red y pueden hablar unos con otros. Sólo el 1% de los edificios del mundo utilizan sistemas de control y la iluminación en red, y sólo el 7% de la iluminación en los edificios comerciales es controlada por sistemas de control inteligente. La gente se resiste, aunque se pueda ver claramente la eficiencia con la que podemos utilizar la energía utilizando redes de iluminación y softwares inteligentes. A principios de este mes de Octubre, una empresa llamada Enlighted Inc. lanzó un método que consiste en colocar censores inalámbricos en cada lámpara del edificio, comercio u oficina en cuestión y según la compañía, mediante el uso de estos censores y su software puede reducir el consumo energético, correspondiente a la iluminación, entre un 50 a un 75 por ciento. El primer cliente de Enlighted Inc. utiliza el sistema para reducir el consumo energético de una instalación de cientos de cuadrados en Acworth, Georgia.

Los controles inteligentes de iluminación son tan poco utilizados y podría ser un mercado tan grande, que más de una media docena de nuevas empresas han lanzado productos contando con el respaldo financiero de bancos y otras empresas. Enlighted Inc, cuenta con el respaldo de Kleiner Perkins Caufield & Byers, Intel Capital y Draper Fisher Jurvetson. Mientras que su competencia la empresa Adura Technologies es financiado por NGEN, Claremont Creek, y VantagePoint Capital. Sistemas Redwood, una empresa de control de iluminación, que vende sistemas de control y censores para LEDs que funcionan con una versión optimizada de cables Ethernet, reunió dinero de Battery Ventures, USA Venture Parners, Index Ventures y Mitsui & Co. Más allá de la iluminación, la calefacción y los dispositivos de enfriamiento en red pueden, de igual modo, reducir las cargas de consumo energético. Regen Energy es una nueva empresa canadiense que fabrica nodos inalámbricos que pueden conectarse a los sistemas de HVAC heating, (ventilation and air conditioning) y por medio del  software “swarm logic” gestiona  a los estos sistemas como si fuesen un enjambre de abejas o una manada de peces. El mes pasado, Regen recaudo $ 5,5 millones de inversores y abrió su primera oficina en San Diego, EE.UU.

No son datos que deben pasan desapercibidos, ya que se trata de una gran cantidad de nuevas empresas en el sector de la construcción inteligente, y la industria está dominada por empresas como Honeywell y Johnson Controls, que han estado trabajando en una versión menos digital y más en red de los edificios inteligentes desde hace décadas.

Dispositivos inteligentes en la red

Por ahora, se asume que todos hemos escuchado acerca de las enormes oportunidades de negocio y la eficiencia que ofrece la red inteligente. A pesar que Cisco ha cambiado sus estrategias de redes inteligentes en los últimos meses, el CEO de Cisco, John Chambers, sigue insistiendo en que la red inteligente supone una oportunidad mayor a la que supuso Internet. El producto original de red inteligente de Cisco aún vende exitosamente los routers y switches de su red específica.

La mayoría de los servicios públicos en los EE.UU. al menos, han comenzado a planificar una estrategia de cómo entrar en la era digital y añaden cada vez más, dispositivos conectados a sus redes para reducir los apagones, aumentar la energía limpia y comprometerse más con sus clientes. Los dispositivos inteligentes se están instalando en todos los niveles de la red de cada subestación de transmisión para una mejor distribución a cada hogar. Muchas nuevas empresas han tratado de entrar en la red inteligente a nivel de gestión energética en la vivienda individual, y en realidad la mayoría aún no han tenido éxito. Eso es porque los consumidores aún no están interesados en el control de la energía de su propia casa, sin embargo, los servicios públicos son sensibles a los precios de los dispositivos domésticos caros. Pero un día, el hogar digital también será un hogar energéticamente inteligente, es sólo una cuestión de cómo y cuándo. Las empresas de telefonía móvil, las cuales están construyendo las redes que conforman el “Internet de las Cosas”, también buscan que su propia red gestione la red inteligente. La tendencia en las empresas proveedoras de servicios ha sido entrar en este juego, y esa es la razón por la que la mayoría de empresas de servicios se han creado una red específica para su propio funcionamiento.

Dispositivos inteligentes en los automóviles

Y por último, los vehículos y el transporte se están convirtiendo en parte del “Internet de las Cosas”, y se están beneficiando de una mayor eficiencia. Las empresas de alquiler de automóviles usan Internet y los teléfonos móviles para gestionar la posición de sus vehículos, los monitorean en intervalo de hasta 15 minutos e instalan conexiones en cada vehículo para administrar mejor el servicio. El alquiler de automóviles conduce directamente a la reducción de la propiedad del vehículo personal, convierte al coche en un servicio y se utiliza el vehículo de forma más eficiente. Incluso en un sistema de igual a igual para compartir coche, es decir, donde la gente alquila en la red su propio coche, puede dar lugar a usos más eficientes de los vehículos personales. Menos evidente es la eficiencia que proporcionan los servicios de navegación GPS. Pero es tan sencillo como que si conoces la forma más eficiente para conducir a un destino, se ahorra en combustible. Los coches eléctricos serán aún más dependientes de las redes y los software de gestión de recarga, para que las empresa de suministradoras de energía no estén sobrecargadas y para que de esta manera los conductores puedan encontrar el módulo más cercano de recarga sobre la marcha. El despliegue de los vehículos eléctricos ha ido lento debido a los torpes movimientos de las compañías de coches y una economía inactiva.

El factor latente

Iluminación, calefacción, refrigeración, red eléctrica y los coches, podrían no ser la mejor aplicaciones para el “Internet de las Cosas”. Pero hay muchas más formas en que el “Internet de las cosas” puede tener un mayor impacto positivo en el desarrollo de importantes sistemas energéticamente eficientes. Sobre todo en un entorno que ha tenido problemas para suministrar energía limpia, biocombustibles, coches eléctricos y otros productos de tecnología limpia, “el Internet de las cosas” podría ser una de las tecnologías más importantes para influir en el consumo de energía.

En la línea de lo propuesto por Jeremy Rifkin, vamos hacia la internet de la energía.

Fuente: gigaom.com

Las preocupaciones que desencadenan las Smart Grid desde una visión europea

La preocupación, y a veces alboroto, acerca de las tecnologías de red inteligente y Smart Grids, no es únicamente un fenómeno en los Estados Unidos. Recientemente aparecía en el encabezado de la portada del periódico The Guardian en el Reino Unido, un artículo titulado: “Los medidores inteligentes pueden hacer más ricas a las empresas más poderosas”. Esta obra especulativa y con muchas suposiciones sobre lo que permitirán los reguladores (como por ejemplo, la venta de información sobre consumo de electricidad privada al mejor postor y sin el correspondiente consentimiento) pero además de que en la mayoría de sus acusaciones están carentes de pruebas, se nutre de un sentimiento que no se limita a la crítica del caso en Bakersfield, California, cuando se trata de contadores y redes inteligentes. Los proyectos de redes inteligentes y medidores inteligentes se han enfrentado a una resistencia considerable de un grupo pequeño pero ruidoso de ciudadanos preocupados procedentes de un ámbito comprendido entre Alemania y Texas. En Europa, que tendrá un número estimado de 206 millones de contadores inteligentes para el año 2020, las preocupaciones varían de un país a otro, pero tienden a centrarse en el tema de la “privacidad”, mientras que en los EE.UU., la ira y la confusión se manifiestan en torno a las altas facturas y los problemas de salud. Otro parámetro para poder medir las preocupaciones y alcances de la crisis actual.

Aunque los matices varían según la región, el impacto global es el mismo. En el último informe de GTM Research llamado, “La Red Inteligente en Europa 2012-2016: Tecnologías, previsiones del mercado y perfiles de utilidad”, demuestra que tener una población consciente sobre el consumo de energía no asegura que las tecnologías de redes inteligentes (especialmente los medidores inteligentes de energía) tengan automáticamente una aceptación exitosa. Al igual que el cambio de opinión en los últimos seis a doce meses en los EE.UU., “los reguladores en Europa se han dado cuenta de que no se trata de la tecnología”, dijo el autor del estudio, Geert-Jan van der Zanden. “Se trata de la información que los consumidores están recibiendo”. Lo que más de una vez hemos comentado que la revolución, no será tecnológica. La conciencia del consumidor y la educación son un obstáculo en la mayoría de países europeos al igual que en los EE.UU. A nadie le gusta su utilidad (o no a muchos, en el mejor de los casos). En la conferencia “The netwok grid”, llevada a cabo a principios de este año, Nick Hunn, Director del área de Desarrollo de Onzo, una compañía inglesa que ofrece a sus clientes soluciones a los problemas con las empresas de suministros, dijo que los mensajes que escuchaba más continuamente cuando habla con los consumidores eran: “Lo primero es que no confían en las empresas de suministros, la segundo que no confían en las empresas de suministros, y la tercera, que no confían en las empresas de suministros.” El sentimiento no es sorprendente, sobre todo en el Reino Unido, donde los principales servicios han subido los precios un 10 por ciento en el último año.

Este sentimiento es compartido por algunos en Alemania, donde hay preocupación por la propiedad legítima de los datos de los medidores inteligentes. Lo mismo ocurre en los Países Bajos, dice Van der Zanden, donde las cuestiones de privacidad obligaron al gobierno a cambiar un despliegue previsto y obligatorio de medidores inteligentes a uno de carácter voluntario. La reacción ha llevado al reclamo de personalización en las tecnologías de redes inteligentes para algunos consumidores europeos. En los Países Bajos tienen anuncios de televisión promocionando las nuevas opciones en términos de proveedores de electricidad y las tecnologías que ofrecen. La desregulación en muchos países europeos significa que las empresas que compiten por cuota de mercado puede adaptar potencialmente la red inteligente para de esta manera beneficiar a sus clientes y aumentar las tasas de retención (los proveedores de Reino Unido, como muchos lo están haciendo, ofrecen AlertMe, OPower, Onzo y otros programas de gestión de la energía).La empresa danesa SEAS-NVE, entrenó a los instaladores de medidores inteligentes para hablar de una forma más amable a los clientes, que obviamente se encontraban en su propia casa, consiguiendo que bajaran las quejas y, a su vez, el consumo de energía. Además los ahorros potenciales son enormes. Un informe europeo realizado por GTM Research encontró que, en función del nivel de respuesta a los consejos de consumo y los incentivos, se pueden ahorrar anualmente hasta € 18,2 mil millones (EE.UU. $ 26,2 mil millones) en las facturas de energía.

Aunque a todo el mundo le gusta ahorrar dinero, el mensaje dirigido a los clientes europeos debe transmitirse de manera diferente que en EE.UU. En 2011 la Encuesta Global de Servicios Públicos realizada por IBM, reveló que más de la mitad de los encuestados en el Reino Unido está interesado en probar diferentes maneras de ahorrar energía si esto significa ayudar a la fiabilidad y la fortaleza del futuro económico de su nación. La población europea tiene un alto conocimiento de los problemas energéticos y la dependencia energética, y la mayoría de los encuestados coincidieron en que estarían dispuestos a probar cosas diferentes para disminuir su consumo de energía si eso significase menor dependencia de fuentes extranjeras. El emisor del mensaje también es importante, y más de lo que podría pensar los proveedores de suministros. Mientras que en Holanda se le permite a las compañías de suministros emitir anuncios televisivos y en Francia se educa a los consumidores por medio de la EDF, la encuesta de IBM encontró que la influencia de internet, los medios de comunicación tradicionales y las opiniones de los amigos superan en el tipo y la magnitud de respuesta a la que puede generar la información que proviene directamente de las empresas de suministros. “Seguimos con la palabra ‘educación’, pero una de las cosas que vimos con la encuesta y el comportamiento económico, es que, acerca de la disponibilidad y el tipo de información“, dijo Valocchi. “Dar a los consumidores un exceso de información puede ser perjudicial.”

El artículo de The Guardian, mencionado anteriormente, hacia hincapié en la relación tiempo de uso / precios, ya que afecta al consumidor medio, así como la posibilidad de que sean especialmente perjudiciales para las personas de bajos ingresos. Aunque esta relación aún no puede demostrarse, la preocupación, sin embargo, es válida y deben combatirse con la información precisa y una amplia regulación para proteger a los más vulnerables. A pesar de los obstáculos, los planes de redes inteligentes bien elaborado y las iniciativas de educación adaptadas puede ser una ventaja para los consumidores tanto en Europa como en EE.UU. IBM encontró que más del 50 por ciento de los consumidores en todo el mundo espera que las tecnologías de redes inteligentes y medidores inteligentes ayuden a fomentar el desarrollo de energía limpia y con ello beneficie a sus familias. “Los consumidores están entendiendo todo el panorama”, dijo Valocchi. “Creo que es un hallazgo prometedor.”

Fuente: greentechmedia.com

Más allá de la “ciudad inteligente” (y III)

5. En la práctica

Contra lo que estamos luchando aquí, es contra un conjunto de preguntas amorfas y resbaladizas, pero absolutamente centrales: ¿Cómo es que nuestras actividades urbanas, del día a día, pueden generar los datos? ¿Y cómo se representa estos datos? ¿Cómo, específicamente, los datos capturados por la “nube”, se reflejan en el funcionamiento de los servicios? ¿Y qué novedad le ofrece a los usuarios individuales? ¿Quién está facultado para hacer uso de ella? ¿Cuántas preguntas como éstas, en última instancia, obtendrán respuesta y marcarán la diferencia entre las ciudades que trabajan para las personas que viven y sueñan con ellas, y las que generan experiencias molestas, desagradables y peligrosas? ¿Cómo va a ser en la práctica?

Aquí ofrecemos un caso práctico situado en el “shotengai”, o la principal calle comercial, del tranquilo barrio de Hiro-O de Tokio. Este espacio es una zona llena de vida y ruido incluso a las nueve menos cuarto de la noche en una tarde lluviosa de otoño. Donde una imagen común es, una pandilla de chicas en edad escolar que ríen mientras se pasan imágenes a través de sus teléfonos móviles, al mismo tiempo que los mayores bien vestidos y de aspecto apresurado tratar de abrirse paso alrededor o a través de ellas. Los coches, en su mayoría taxis, poco a poco tratan de avanzar en la estrecha calle. Tal vez uno de cada seis o siete parece ser que orbitan alrededor de la manzana. La calle está inundada de un excedente fluorescente proveniente de los escaparates de los negocios abiertos, bañada por los rojos brillantes, azules y verdes de la señalización LED. Y todo transcurre al mismo tiempo que una grabación publicitaria de una cadena de farmacias, a volumen de dolor de oído y distorsionado hasta el punto de la incomprensibilidad. Las aceras de Hiro-O son como las de cualquier barrio de una gran ciudad, sobrecargadas de información que uno podría posiblemente querer poseer para de esta manera hacer el eficaz tratamiento de los recursos, ya sea para consultar el nivel de existencias en las máquinas expendedoras de bebidas, colocar algo en el tablón de anuncios de la comunidad o averiguar si hay plazas disponibles en una calle lateral.

Todo en la vía pública está desbordado de atributos para cuantificar o medir, como por ejemplo: si realmente o no va a llover en este mismo momento, y si es así, la carga en las zonas peatonales y el flujo de tráfico en la misma calle. O tal vez estamos más interesados en el tamaño de los grupos sociales que viven en el barrio y en el tiempo que los grupos tienden a reunirse o de qué barrios han llegado la gente que pasea en Hiro-O, hacia dónde van y cuándo van salir. Todas estas preguntas, curiosidades y deseos podrían resolverse si reconsideramos los objetos que nos rodean como recursos en red. Algunos de ellos, de hecho, ya están en camino, los nuevos modelos de máquina expendedora de cigarrillos ahora pueden escanear los rostros de los posibles compradores con el fin de determinar si son lo suficientemente mayores para la compra legal. Todos los iPhone o cualquier móvil, por más barato que sea, que se encuentran en la calle está ligados a un consumidor, siendo un indicador confiable de la identidad personal y su ubicación a través de la intercesión del IMEI y la tarjeta de crédito o los números de su cuenta bancaria. Si quieres encontrar a alguien en el montón de paja urbana, podrías hacerlo si te encuentras en posesión de los datos anteriores, por supuesto sería más fácil si la persona dijera abiertamente donde se encuentra a través de Foursquare, Twitter o cualquier aplicación equivalente.

Pero si bien todas estas cosas son sin duda interesantes, es evidente que carecen de uno o más de las disposiciones fundamentales que hemos estado discutiendo: del manejo accesible, de una habilidad a ser descubierta, de la capacidad de decirle a la interfaz el resultado del análisis de datos o crear sentido en base a las capacidades de un objeto. Ponga todas las características anteriores juntas ¿Qué es lo que tenemos? ¿Cómo puede darse la transición de “algo que se encuentra en el paisaje urbano” a “una auto-descripción de los recursos”? Podríamos ver un ejemplo en: un espacio de aparcamiento con capacidad máxima para dos coches:

Como recurso de la red, tendría por supuesto una dirección única en el espacio de nombres del IPv6. Y además de poseer una extensa descripción a cerca de los atributos, la ubicación, el tipo (“aparcamiento”), la capacidad (“coche compacto”), también incluiría información acerca de la propiedad (” privado “). Esta última clasificación es importante porque mientras que las autoridades municipales se preocupan por generar rotación en el espacio destinado para aparcar, los operadores privados sólo desean maximizar los ingresos. No les importa el tiempo que un coche particular ocupe el espacio, siempre que pague. Sería un atributo de clase y otro para el tipo de tarifa (“fijo” o “dinámico”, los cuales reflejan un mercado de fijación dinámica de precios de los recursos de estacionamiento). La clave está en la utilidad del recurso, en particular sería la disponibilidad, la cual conmuta entre dos estados: “disponible” y “no disponible”. (Tal vez como extra, un diseñador podría añadir dos valores de estado, en este caso de transición, como podría ser: “Se ha puesto disponible” y “Deja de estar disponible”) Dependiendo de los detalles del modelo de negocio, incluso se podría añadir el atributo de tiempo estimado de disponibilidad. Esto es lo esencial. Con estos atributos y la configuración adecuada de los servicios, este espacio se presenta como un activo para cualquier dispositivo con Internet, pudiendo ser manejable por un usuario particular de iPhone hasta por el GPS del Prius que utilizan los trabajadores del Centro Metropolitano de Control de Tráfico de Tokio, incluso la información podría ser vista a través de la pantalla del portátil de un empleado de oficina en Barcelona que imagina lo que pudiera ser vivir en Japón. Y luego, diversas partes, y por sus propias razones, encontraran estos conjuntos de datos útiles, interesantes o necesarios para la elaboración de su propio modelo de negocio, teniendo en cuenta que una vez que la recopilación de datos básicos se ha producido, estos son esencialmente disponibles sin ningún costo adicional.

El punto no es sólo que un conductor encuentre una plaza de aparcamiento en unos pocos minutos, segundos o en menos de lo que hubiera pensado. El punto es hacer más eficiente el uso de los recursos, disminuir el número de vueltas que se dan al buscar una plaza, bajar la tensión de los conductores, ayudar a que ese conductor sea una persona de trato agradable en los próximos minutos, reducir el riesgo de interrupción de los compromisos sociales y obligaciones, hacer que los vecinos no sean molestado por la circulación de los coches dando vueltas y, sobre todo, provocar que las oportunidades que podrían haberse perdido ahora sean aprovechadas. El punto más significativo, es la ocasión para un mejor conocimiento de la ciudad en consecuencia de la interacción, sin embargo la interacción de estos elementos generaran la posibilidad de que surja, por parte de un tercero, una propuesta que afecte directamente al conductor, al administrados del espacio, a ambos o a alguien completamente distinto. La idea de que alguien estudie los datos generados por eventos como éste podría llevar a una nueva y mejor forma de hacer las cosas. Estos datos utilizados a gran escala hacen que haya valido la pena el esfuerzo de desarrollar la tecnología, o por lo menos eso creemos. De hecho, establecen razones para ser optimistas sobre el futuro de las ciudades, en un momento en el que el optimismo está por los suelos.

¿Qué haría usted si pudiera tener acceso a los flujos de datos provenientes estas cosas? ¿Qué herramientas de visualización y abstracción de análisis se podrían construir sobre esos flujos? ¿Qué negocios? ¿Qué nuevas e inesperadas relaciones sociales podrían surgir a partir de su enunciación? ¿Qué conocimiento? Trate de imaginar cómo se vería los datos obtenidos por esta actividad generada a través de toda una ciudad, en todo el país o todo el mundo: cien mil millones de cosas relacionadas, el envío de datos, la respuesta a los mismos, esperando el momento en que los recojamos y los usemos. Pensando en una ciudad de esta manera se presentan un conjunto de metáforas muy potentes acerca de la informática y que no son, al final, realmente nada de eso en lo absoluto: los servicios, scripts y aplicaciones que se ejecutan en la parte superior de la plataforma de informática de la ciudad contemporánea.

El punto no es, en absoluto, introducir otro par de términos a la jerga del pensamiento urbanístico, que después de todo ya está bien provisto. Es para que el poder que se encuentra detrás de estos conceptos nos de la capacidad de concebir y ejecutar las experiencias que conocemos como urbanas. Y, finalmente, ofrecer a la gente un lenguaje de alto nivel con el que describir la forma en que desea configurar los recursos urbanos y componer situaciones. Incluso estando limitados de recursos en el ámbito público, de repente se vuelve trivial que se pregunte sobre las cosas que encontramos en el mundo. ¿Cuál es el número actual de plazas disponibles en el ferry de las 4.15 a Larkspur Landing? ¿De qué manera el número de personas esperan en la parada de autobús con rumbo al oeste en el camino de Gray Inn, según la hora, la estación, el clima? ¿Existe alguna correlación entre los arrestos y la ubicación de las cámaras de vigilancia en el Raval? ¿Cuál es la intersección de la calle más peligrosa en Chengdu?

Podemos ejecutar servicios: ¿Qué porcentaje de las sillas de la plaza Herald Square están disponibles en este momento? ¿Qué procesos son necesarios para pedir un sitio?  O simplemente escribir guiones: “Notificarme cuando un grupo de tres sillas quede disponible.” Podemos utilizar los resultados de estas consultas directamente como un instrumento, podemos convertirlos en otros sistemas conectados para la acción o podemos alimentar las bases de datos, las visualizaciones y los paquetes de análisis. Cada respuesta puede satisfacer a la curiosidad ociosa, y no hay nada malo en ello, pero también podemos aprovechar para desarrollar la percepción, proveyendo de un apoyo esencial a una decisión o al fortaleciendo de uno u otro lado de un debate. Todos y cada uno de ellos, además, es potencialmente la parte, alrededor de la cual, una comunidad de interés común puede establecerse. ¿Vamos a destinar más recursos para los coches de policía o las patrullas a pie, dónde colocamos la estación de reciclaje aquí o aquí, permitir o prohibir el entretenimiento nocturno en este bloque? Si usted piensa que no hay relación posible entre los detalles de bajo nivel en el diseño informático y la construcción de un público que piensa en sí mismo como tal, preste mucha atención a lo que sucede a raíz de la introducción de modelos de objetos semánticos sobre las cosas cotidianas, mientras que el  lenguaje natural, de alto nivel, permite la generación de interrogantes. Entre las primeras cosas que todos vamos a aprender de ellos es lo sorprendentemente estrechas que pueden llegar a ser las coyunturas.

Proporcionando únicamente las herramientas apropiadas, creemos que la gente va a construir la más increíble conexión de servicios a medida con recursos abiertos. Si has sido testigo del adelanto de impresionantes aplicaciones para iPhone o Android, espera a ver lo que sucede cuando la gente pueda a acceder a aplicaciones que le permitan consultar sobre el aparcamiento en el estadio, las estaciones meteorológicas, bastidores de bicicletas, niveles de los embalses y los tiempos de espera en filas en las que se tiene que permanecer de pie.

6. Diseño de ciudades en red y de sus ciudadanos

Nada de esto será sin riesgo, nada de esto se puede tener sin alguna pérdida. Pero la verdad es que ya estamos experimentando ciertas pérdidas como resultado de la introducción de la informática en red en nuestras ciudades. De hecho, si hay una manera de caracterizar la relación actual entre la informática en red y la experiencia metropolitana, es que la primera tiende a cortar en contra de las formas en que históricamente se han entendido la vida cotidiana y las cosas que hemos confiado a las ciudades para que hagan por nosotros. Como hemos argumentado anteriormente, la posibilidad de buscar trivialmente el espacio de una ciudad es la lixiviación a distancia de la constitución de una calidad que siempre hemos reconocido como expertos urbanos o conocedores. La persistente recuperación de información personal está socavando la capacidad de la ciudad para actuar como una crisálida de reinvención personal. Tecnologías como la alta resolución de posicionamiento y el reconocimiento facial algorítmico están destruyendo cualquier promesa de anonimato que pensamos que la metrópoli podía ofrecernos. Es solamente en base a una consciente y cuidadosa transformación del paisaje urbano con la cual podremos crear una malla de recursos abiertos y disponibles que nos permitan corregir este desequilibrio. Esta transformación no puede ser dirigida de arriba hacia abajo, ni se logrará de una sola vez. Sin embargo, a mayor número de recursos disponibles, mayor será el grado de la descripción adecuada y la capacidad de ser utilizados sin necesidad de una configuración adicional, y por supuesto todos estaremos mejor.

Estas no son las “ciudades inteligentes” que IBM, Oracle y Cisco desean implementar, o más propiamente, vender a los órganos municipales en todo el mundo. No se requieren zonas verdes ni el patrocinio de un gobierno paternalista. Estas son sólo las ciudades en las que ya vivimos, y amamos, dotadas de todas las nuevas capacidades y potencialidades que una tecnología emergente puede ofrecer. Si esto va a ser el siglo de las ciudades en red, como los consultores y los analistas nos siguen diciendo que será, creemos apasionadamente que tal cosa no puede limitarse a, sino que debe, ser construido sobre la base del respeto, la empatía y atención.

Fuente: urbanscale.org

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